viernes, 12 de febrero de 2016

GALERÍAS SUBTERRÁNEAS DE ANDÚJAR ENTRE LA REALIDAD Y LA LEYENDA

El verano pasado por estas fechas, en la realización de las obras de la Corredera de Capuchinos por la empresa Somajasa, apareció una galería subterránea. Este hallazgo hizo correr testimonios de gentes sobre los mismos, testimonios de algunos, ya mayores que recordaban siendo niños como buscaban esos refugios ante los bombardeos de la aviación nacional, y otros que amparándose en su inventiva veían una ciudad agujereada por una red de pasadizos llenos de misterios.
          ¿Cuál es la realidad? La siguiente. Es verdad que hay una serie de pasadizos subterráneos y hay que saber cuales son los que se hicieron en los tiempos del los siglos XV al XVIII, y cuales son los realizados durante la Guerra Civil del 36. Un estudio arqueológico de los mismos nos dará una certera contestación a estas preguntas. Se sabe que en el Antihuo Régimen estos pasadizos existían como lugar de escape de la clase privilegiada ante un movimiento de crisis violento.
           Gracias a un plano del casco urbano de Andújar, de la oficina técnica de Andújar de la Dirección General de Regiones Devastadas, del Ministerio de la Gobernación, de mayo de 1941 realizado por el arquitecto Ramón Pajares, que guarda el Archivo General de la Administración del Estado en Alcalá de Henares, se sabe la realidad de estos subterráneos. Siendo alcalde José Antonio Arcos Moya se pidió una copia en marzo de 1996, copia que guarda el archivo histórico municipal de Andújar.
          Dicho plano establece 17 refugios subterráneos, apareciendo numerados: el primero está localizado al final de la corredera de San Bartolomé-Las Vistillas; el número 2 está en la calle Albín; el 3 está entre la Corredera de San Bartolomé-calle Villegas, debajo de  la iglesia;  el 4, junto al hospital viejo que fue casa de los Jesuitas (apareción recientemente en unas obras de la calle); el 5 en las plazas Vieja y del Castillo, bajo la manzana que ocupó el castillo, es el más espectacular por su dimensión, teniendo tres entradas; el 6 bajo el desaparecido convento de las Capuchinas; el 7 entre las calles Carvajal y Meloneras, lugar que ocupó el cine Tívoli de verano; el 8 en la calle San Juan; el 9 entre las calles Larga y Magdalena; el 10 en la plaza Rivas Sabater dirección calle Larga; el 11 entre las calles Ollerías-Dr Montoro, también espectacular con tres trayectorias, muy largo; el 12 junto al actual Palacio de Justicia, antigua casa de los Cárdenas (XVI); 13, en el Ayuntamiendo de Andújar, sale desde su patio y se dirije hacia la puerta Sur de San Miguel; pude visitarlo y recorrerlo por unas obras que se llevaron a cabo siendo alcalde Pedro Calero. El número 14, al inicio de la Corredera Capuchinos junto a la plaza del Sol –fue el que apareció el verano pasado y al que corresponde la fotografía que ilustra este artículo-; 15 en la Corredera de Capuchinos a la altura de las esquinas de las calles Pablillos y San Lázaro; es también bastante largo; el 16 comunica la calle San Lázaro con la calle Nueva; y el último en la Rona Mestanza, en la confluencia con la calle del Pino, lugar en donde estuvo el antiguo matadero.
        Los que yo conozco  están muy bien construidos a base de muros y cubiertas de ladrillo, ya que el suelo de Andújar es arcilloso, con cubierta de arco de medio punto o rebajado, muy similar a los sótanos de las casas antiguas que quedan en nuestra ciudad.
         Esta es la realidad de los subterráneos que sirvieron de refugios en la Guerra Civil. Sería importante saber como se encuentran; ver su estado, hacerlos visitables y ponerlos en valor alguno de ellos, como se ha hecho en Arjonilla o en Jaén con el de la plaza de Santiago. En Andújar esto se podría hacer con el del Ayuntamiento y el del hospital viejo por ser muy viables y con más pretensiones el de las plazas Vieja-Castillo y el de las calles Ollerías-Dr Montoro.

domingo, 27 de julio de 2014

BUSCANDO LA IDENTIDAD

                     Buscando la identidad de la ciudad, del paso de la Historia y de sus personajes en lugares  de Andújar para que así quede en la memoria colectiva de un pueblo.

                    La Asociación “Amigos del Patrimonio” de Andújar propuso al Ayuntamiento, a través de su concejalía de Cultura, el de rescatar una serie de personajes y de lugares, de leyendas y de bienes muebles e inmuebles que estén relacionados con la Historia de la Ciudad para tenerlos en su casco urbano de una forma visible e ilustrativa. El actual ayuntamiento seguirá en este empeño. Esta actividad comenzó siendo alcalde Jose Antonio Arcos al actuar sobre dos torreones de muralla que daban información sobre la misma.

martes, 17 de septiembre de 2013

MARÍA AGUSTINA PÉREZ DE VARGAS Y PÉREZ DE VARGAS, OBITUARIO



Este tiempo de final de verano y comienzo del bello otoño es bueno para recordara a doña Maria Agustina Pérez de Vargas y Pérez de Vargas,  Condesa de Gracia Real y Marquesa de Santa Rita. Había nacido en Andújar en 1855 en su casa-palacio de la plaza de España (hoy desaparecido). Fue hija de Luis Pérez de Vargas y de Ana Pérez de Vargas, teniendo el matrimonio seis hijos: Luis, Javier, Dulcenombre, Antonio, Elvira y María Agustina. Heredó una inmensa fortuna sobre todo en tierras. Soltera, murió en 1933 en tiempo de la II República a la edad de 78 años. Su familia del estamento  nobiliar  vio como su clase fue perdiendo poder social conforme   llegaba  y avanzaba el siglo  XX.
         El 12 de diciembre de 1923 en Jaén hizo testamento ante el notario José Azpitarte. En uno de sus puntos testamentarios, el apartado sexto, manifiesta la voluntad de edificar en Andújar un sanatorio en la loma de San Cristóbal que se denomine “Nuestra Señora de la Cabeza” para 40 enfermos que estará servido por hermanos de San Vicente de Paúl. Dejó para ello las fincas de Sierra Morena el Fontanarejo, Pie de Hornillo, Ambrox y Valle de Santa María, un total de 4,500 hectáreas de sierra, al norte del término municipal de Andújar, margen derecha del Jándula, de bosque y matorral mediterráneo y dehesa. Para su gestión creó un patronato formado por el alcalde de la ciudad, juez decano, notario decano y arcipreste. De la explotación de dichas fincas saldría el dinero para la construcción de dicho sanatorio. El tiempo ha ido pasando y el patronato se ha ido adaptando a las circunstancias legales del momento. Hoy debido a la cobertura de la sanidad pública no tenía sentido la construcción del sanatorio, y de ahí que los beneficios anuales se repartan entre Organizaciones No Gubernamentales de la ciudad, entorno a unos 50.000 euros al año.
     También fundó el Asilo y Hospital de incurables de San Luis con un patronato al frente dotado de fincas en Arjona.
       Agustina Pérez de Vargas hizo en vida muchas obras de caridad, y en la ciudad edificó la actual ermita de la Virgen de la Cabeza, que sustituyó a la que había, siendo inaugurada por el obispo Manuel Basulto, que subirá a los altares próximamente,  el 15 de octubre de 1921, siendo su constructor el maestro Corbella bajo las líneas de un neogótico muy a gusto de la nobleza decimonónica.
      Tuvo un gran protagonismo en los actos del VII Centenario de la aparición de la Virgen de la Cabeza, costeando muchas cosas como la nueva crujía del santuario, firmando en su casa el protocolo para la ejecución del Rosario Monumental por las calzadas, según el empeño de Alcalá Venceslada, siendo el escultor de los relieves en bronce el gaditano Juan Luis Vasayo Parodi. El Ayuntamiento la nombró “Hija Predilecta” de la Ciudad
       Persona de confianza de doña Agustina fue Concha Mármol, mujer que entró como costurera, compartiendo hábitos, cultura y costumbres de la casa, heredando parte de la fortuna de la condesa, imitándola al fundar el Patronato de la Inmaculada Concepción junto con su hermana Carmen.
        A pesar de lo mucho que hizo por Andújar Agustina Pérez de Vargas es una mujer olvidada en la ciudad. Debería tener una calle, una plaza dedicada en el casco urbano de Andújar para que su nombre, junto con su obra, perdure en el recuerdo de todos los iliturgitanos.